miércoles, 12 de febrero de 2014

Postexámenes


La necesidad de ti está presente desde el momento uno. No es el gusto el que me hace abstraerme, al revés, son las exigencias de temas que no están dentro de mis competencias y por qué no decirlo, mucho menos de mis capacidades, pero en los que mi implicación es sencillamente indispensable.


Estudiar ocupa, por más que queramos engañarnos Pedro, el lugar primario en este momento. Duro, pero necesario. El año que viene se prepara el talonario para la más Bella de las Artes, mi hermana se me convierte en ninfómana.

Una módica cantidad de 20 días de desconexión total de entrenamiento (exceptuando días sueltos) y de agotamiento mental. Consciente y leal a mi mismo en cuanto a realidad, supongo que mi fracaso está próximo. Lo que fue mi objetivo (EOC) se va a convertir en mi muerte anunciada. He llegado a la conclusión de que querer llevar la Odontología al día, compaginándose con el deporte de alto nivel es incompatible para mi, al menos de momento.

Debo mucho a lo que eres, has sido y serás. Por eso continuaré soñando, aunque sea en la sombra, como he soñado hasta ahora. La más dulce de las melodías sonará en Punta Umbría, y lo hará entre una batalla campal (no espero menos de mis ansiosos compañeros) en la que de momento y por un tiempo, mi tesoro, nos excluímos. Me parece un gran lugar para disfrutar de ti y reencontrarme contigo, amiga.


"Me duele España", decía Unamuno. Y tanto que si me duele.

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